Desarrollo
Psicosocial del niño
El
ser humano como ser viviente sobre la tierra tiene características
peculiares que lo diferencian del resto de los pobladores del universo.
Contamos
con un cerebro particularmente desarrollado que nos permite tener
conciencia de nuestra existencia y entender el ciclo de nacer, crecer,
multiplicarnos y morir como forma de perpetuar la especie; por eso nuestra
manera de actuar y de comportarnos, es en parte la resultante de estas dos
características.
El desarrollo evolutivo conductual humano es consecuencia de los
factores psíquicos innatos y el ambiente o sociedad que influye, estimula
y regula; por eso, velemos celosamente la "junta" de nuestros
hijos, ya que esta será de gran influencia para el buen o mal
comportamiento presente y futuro de nuestra sociedad.
Para facilitar el estudio del proceso de desarrollo psicosocial es
costumbre dividirlo en etapas, las cuales tienen características
peculiares que explican en parte la condunta y los mecanismos
psicodinámicos que pueden intervenir en su produccion.
Son 6 las etapas en que acostumbramos a dividir el Desarrollo
Psicosocial:
1-Estadío Oral en Fase Autística:
Desde el nacimiento hasta los 4 meses de edad.
2-Estadío Oral en Fase Simbiótica:
Desde los 4 a 18 meses de edad.
3-Estadío Anal:
Desde los 18 meses hasta 3 años de edad.
4-Estadío Fálico:
De 3 a 7 años de edad.
5-Estadío de Latencia:
De 7 a 10 años de edad.
6-Estadío de Adolescencia:
De 10 a 20 años de edad.

Estadío Oral (Face Autística)
En esta etapa la conducta del niño es puramente refleja; responde a
los estímulos.
Su actividad fluctúa entre períodos de vigilancia y sueño.
El llanto es una señal de atención, un mensaje, lo único con que
cuenta para señalar que algo no anda bien o le molesta.
Comienza a desarrollarse el "yo", tomando conciencia de las
sensaciones internas de sus órganos.
La persona que cuida al niño, ya sea la madre o la niñera, suple
cualquier otra función del "yo" no desarrollada; la corteza
cerebral del niño en esta etapa es la madre o la niñera; de ella obtiene
placer.
Las sensaciones placenteras registradas a nivel inconsciente
contribuyen a desarrollar seguridad, confianza e integridad; las
sensaciones disgustante causan todo lo contrario.
El predominio de una sobre la otra será causa directa del
comportamiento positivo o negativo de la criatura recien nacida.
"Instruye al niño en su carrera y aún despues de viejo no se
apartará de ella"; qué sabio consejo.
Como vemos, es de vital importancia el dedicar tiempo a nuestros niños
desde muy temprano, aún antes de nacer.
La madre o la niñera es la encargada de proporcionar sensaciones
placenteras al niño.
Aunque no hay"Super-yo" en esta etapa, el balance entre
placer y disgusto es la base de todas las emociones futuras y posterior
desarrollo de lo bueno y lo malo, de la justicia y la injusticia.
Estadío Oral (Fase
Simbiótica):
Se caracteriza por un desarrollo motor rápido, donde el niño pasa de
una posición acostada a una de pie; con capacidad para trasladarse
descubriendo su existencia como un "ente independiente y separado de
otros". Descubre las partes de su cuerpo y la actividad placentera de
estas, y todo esto ayuda al desarrollo de su "yo" corporal. El
concepto de tiempo y espacio se inicia. Es el período donde el niño se
cree con omnipotencia, la cual es relativa, al depender este de la madre,
a la cual trata de manipular para obtener de ella placeres y al mismo
tiempo mantener su individualidad o independencia.
Estadío Anal:
En este estadío, desde el punto de vista motor y conceptual alcanza el
humano un desarrollo tal que lo coloca por encima de los demás primates,
con un lenguaje plenamente establecido. Aprende a controlar sus esfinteres.
Es la etapa del "negativismo", donde es muy común la palabra
"no". Fantasea y confiere vida a los objetos y similitud "humana"
a los animales, por lo que es común el "amigito" imaginario.
Las imposiciones sociales y éticas "comienzan" el desarrollo
del "super-yo" con el establecimiento de los conceptos de
valores, responsabilidad, limpieza, orden, puntualidad, derechos de
propiedad, justicia e injusticia; el dar, aceptar, ceder...
Estadío Fálico:
Es un período crítico. Su desarrollo intelectual y motor está por
encima de todo animal viviente sobre el planeta tierra. La conducta y las
actividades son las propias del sexo. El varón generalmente se hace más
activo, independiente y agresivo, y por el otro lado, la hembra más
pasiva, dependiente, sumisa y bondadosa. Por lo general, sus juegos son
los propios que la cultura señala para cada sexo. Durante este período,
son muchos los factores causantes de ansiedad, en la mayoría de los casos
relacionado con los órganos sexuales.
Estadío de Latencia:
Esta etapa se caracteriza por un gran dominio intelectual.
Conductualmente tiende a juntarse con otros niños del mismo sexo,
formando grupos y pandillas. Esto le permite expresar su hostilidad y
agresividad más libremente, así como una conducta sexual menos
restrictiva. Adquiere conciencia de la muerte, demuestra deseo de tener
éxito en la sociedad y de ser reconocido. Su área de actividad y
relación social se amplía, entrando en contacto con otras personas e
identificándose con ellas (como el maestro), entrando en el proceso de
"desvalorización de los padres" al verlos más realísticamente.
Estadío de Adolescencia:
Los cambios biológicos que ocurren en este período tiene gran
repercusión en el desarrollo psico-social del ser humano. Su crecimiento
acelerado en estatura, el desarrollo y la atracción sexual,
caracterizarán la estructura psíquica del joven. Por otro lado, el
establecimiento del "pensamiento abstracto" le permiten
evaluarse a si mismos, a sus padres y a la sociedad en general. Todo esto
trae como resultado un estado de ánimo variable: sentimientos de
inferioridad física y social ocultos por la fanfarronería y el desorden.
Desvalorizan a los padres y a la sociedad. Su conducta, vestidos y
actividades tienden a oponerse a lo establecido. Hay una tendencia a
fomentar las relaciones fuera de la familia, lo cual le ayuda a definirse
y a encontrarse a si mismos. La energía psíquica se concentra en lo
sexual, intelectual y social. Es un período muy dificil, donde los padres
y la sociedad les exigimos un comportamiento de adulto, pero con un
control en lo sexual. El adolescente es niño y adulto: siente pena al
dejar de ser niño y le es preocupante, en ocaciones, el transformarse en
adulto. Su conducta es ambivalente: a veces actúa como niño y otras
veces como adulto. Se relaciona con otros adolescentes y adultos jovenes,
los cuales vienen a ser los nuevos héroes, en substitución de los
padres. Todo lo hasta ahora señalado les produce gran ansiedad, con
perturbación del "yo", siendo necesario el uso de todos los
mecanismos de defensa para canalizar toda su energía a cosas positivas y
productivas. La disminución en la dependencia paterna y la
revalorización de las normas éticas sociales hacen que el "super-yo"
se debilite, y su conducta y pensamientos luzcan alejados de lo que sus
padres apoyan. Esto no es más que parte del proceso de valorización, ya
que poco a poco retornarán, por lo general, al sistema de valores de los
padres. Se acercarán de nuevo a sus padres, buscando y encontrando sus
propias identidades, que les permitirá llenar sus objetivos como ser
social.
Velemos y no nos cansemos de enseñar dogmas de moralidad y respeto a
nuestros hijos aún desde el vientre de la madre. El esperar a que el
niño "crezca" para comenzarlo a educar es el mayor error que
como padres podemos cometer. Entendamos las diferentes etapas de
desarrollo por la que pasamos nosotros y están pasando nuestros hijos.
Estas son etapas normales del desarrollo psico-social del humano.
Dediquemos más tiempo al alimento del espíritu y veremos cómo nuestros
niños sobrepasan todas y cada unas de estas etapas normales del
desarrollo, y al final del camino, sus comportamientos serán un reflejo
de nuestra enseñanza: "instruye al niño en su carrera, y aún
cuando fuere viejo, no se apartará de ella", y esto es verdad!
Héctor Valencia MD FAAP
(Pediatra)