|
|
|
Asma
Cuando
escuchamos la palabra "asma" nos viene a la mente un niño o un
adulto con un silbido, desesperado buscando aire, pálido y con la
expresión de impotencia reflejada en la mirada.
Si bien esto es cierto, esta es sólo una de las tantas formas de
manifestarse el asma.
El
oxígeno entra a través de la boca y la nariz, pasando por la tráquea,
los bronquios y los bronquiolos, hasta llegar a los pulmones.
El di-óxido de carbono (un gas de desecho), viaja desde los pulmones
al exterior vía contraria al oxígeno.
El asma es una afección mayormente de bronquios y bronquiolos, los
cuales están inflamados, con un aumento de la mucocidad, lo que produce
una estrechez en ellos; y todo esto provoca una dificultad en el paso del
aire, especialmente la salida de el di-óxido de carbono, el cual se
acumula provocando mareos, nausea, mente embotada, y muchos otros
malestares; la entrada de oxígeno tambien se ve afectada.
Sin embargo, la gran mayoría de los pacientes con asma, por lo menos
en sus comienzos, podrían SOLO presentar una TOS SECA, persistente, que
empeora cuando corre, y no mejora con los jarabes comunes para la tos...ESTO
ES ASMA!
Si no tomamos las medidas necesarias a tiempo, podríamos estar
condenando a estos pacientes a sufrir de asma de por vida.
El asma afecta a cualquier edad.
El prevenir siempre será mejor que tener que enfrentar un problema; y
son muchas las cosas que podemos hacer para ayudarnos a nosotros mismos y
a nuestros familiares con "bronquios débiles".
Evitemos un ambiente donde se fume o haya olor a cigarrillo, los
peluches, las ropas y las cobijas de lana, las bebidas frías, los gatos y
los perros, las cucarachas, los olores fuertes o penetrantes: el cloro, el
esmalte de uñas, la acetona, el pinol, el perfume...la alfombra.
Si su hijo presenta una tos seca y persistente, visite su Pediatra; es
mejor prevenir que tener que lamentar.
Si los bronquios y bronquiolos no sufren mucho, la gran mayoria de
nuestros niños sobrepasarán el problema al crecer (+/- 60 a 65%).
El mayor problema que tenemos que enfrentar hoy, es la aceptación de
la situación por parte de los padres, los cuales en ocaciones no siguen
las instrucciones de lugar por el temor de no "acostumbrar al niño a
estas medicinas"; sin embargo, si los bronquios sufren cambios
crónicos permanentes, podríamos estar condenando a nuestros hijos a
sufrir de asma de por vida, y esto no es justo; además, estas medicinas
no producen dependencia o costumbre, y la gran mayoria las usarán
solamente por un tiempo.
Aprendamos a confiar en nuestros médicos; si este no es el caso,
sigamos buscando hasta encontrar uno que nos brinde la fe y la confianza
necesarias para seguir al pie de la letra todas sus instrucciones.
Si nuestro hijo necesita "inhaladores" para contrarrestar el
asma, usémoslo, ya que de lo contrario podría sufrir de asma para
siempre; y algo que pudo ser transitorio, será permanente, simplemente
por no seguir las indicaciones de nuestro Pediatra.
No permitamos que la negación o la no aceptación de la realidad
afecte nuestra salud y la de los nuestros; el hecho de negar algo no
solucionará el problema.
Dios le bendiga!
Héctor Valencia MD FAAP
(Pediatra)
|