La coloración amarillenta de la piel, de la
parte blanca de los ojos (esclera) y muchas veces de la mucosa oral (la boca) es
lo que se conoce como ictericia, la cual se produce por la elevación de la
bilirrubina en la sangre. Normalmente la bilirrubina se produce a partir de la
hemoglobina, al destruirse o morir los glóbulos rojos viejos. Esta bilirrubina
circula en la sangre unida a una proteína y se conoce como
bilirrubina indirecta, la cual es soluble en las grasas pero no en el
agua, por lo que penetra facilmente los órganos ricos en grasa (cerebro) dañando
las células, además el riñón no puede eliminarla.Al pasar por el hígado
ocurren ciertas reacciones que separan la bilirrubina de la proteína, y esta
circulará sola, y cambiará su nombre por
bilirrubina directa, la cual es soluble en el agua, por lo que puede
ser eliminada por el riñón. De ahí, la bilirrubina pasará al intestino. Las
ictericias en el recien nacido son relativamente frecuentes como consecuencia de
varios factores, entre ellos, la destrucción fisiológica (normal) del exceso de
glóbulos rojos a esta edad y la inmadurez del hígado. Un recien nacido podría
estar amarillo y deberse simplemente a cambios normales de la edad, pero tambien
podría significar una incompatibilidad sanguinea, una infección, bajo peso al
nacer, sífilis y muchas otras razones. Si la bilirrubina indirecta está muy alta
podría complicarse con lo que llamamos "kernicterus", que se produce por la
impregnación de las células nerviosas por la bilirrubina, fundamentalmente los
nucleos grises de la base del cerebro, y se manifiesta por falta de apetito,
músculos rígidos y convulsiones, dejando como secuela muchas veces, retraso
mental. En ocaciones, la observación es suficiente, pero otras veces el niño
necesitará fototerapia ("ponerlo bajo la luz"), y en casos aún más grave, un
cambio de sangre. Es sumamente importante mantener las citas pre-natales,
siguiendo al pie de la letra el consejo de su médico, y si tiene dudas, busque
una segunda opinión.